lunes, 19 de enero de 2009

La partida al bosque

Al día siguiente, a medio día se dispusieron a partir hacia Tonoght un bosque situado muy al norte pasando una cordillera de montañas, allí podrían encontrar a una dama que no se caracterizaba por su hospitalidad, este bosque era gobernado por ella y pocos de los que se atrevían a cruzar volvían con vida.
Flixon le preguntó a Wilkorg por qué tenían que ir hacia aquel lugar, el mago le respondio que allí encontrarían muchas respuestas sobre los "Liberadores" y además tenía una cuenta que saldar con un viejo enemigo del cual no dio muchos detalles.
Montaron en sus caballos y partieron, las primeras noches de camino las pasaron en pueblos cercanos, estaban tranquilos pues pasaban desapercibidos y no habían tenidos mayores disturbios que alguna que otra pelea de Kelir con algún forastero impertinente.
En realidad los problemas empezaron cuando cruzaron la gran llanura, antes de la cordillera.
En mitad de la extensión, se veia como a lo lejos, diez jinetes cabalgaban en su dirección, todos reconocieron los ropajes de la orden. Kelir bajo de su montura, corrió hacia la amenaza y de un mazazo muy contundente consiguió levantar a un caballo y su respectivo dueño, Wilkorg hizo un gesto con las manos y despidió una bola de fuego que alcanzó a la cabeza de uno de sus enemigos.
Maldord respondió a la carga seguido de Flixon, en el choque consiguieron tirar a tres al suelo de los cuales se encargó Kelir, otros dos fueron aniquilados por un feroz rayo que se deslizó por el suelo hasta que llegó a su doble objetivo.
El último agraciado que sobrevivió lo capturó Maldord tirándose de su caballo, cayendo encima suya, lo amenazó con su espada y este quedó inmóvil. Flixon lo ató con una cuerda y se pusieron a cubierto por si había más hombres emboscados.