Se apostaron detrás de una gran roca, mientras Maldord interrogaba al preso, Kelir, Wilkorg y Flixon vigilaban. Después de diez minutos sin respuestas, se dieron cuenta que el interrogado era mudo, le faltaba la lengua. Salieron de detrás de la roca y registraron a los muertos que yacían en el suelo, a todos les faltaba la lengua. Wilkorg les explicó que a los soldados de menor rango que no podían aspirar a subir en la escala militar de su ejército, se les cortaba dicho órgano.
Dejaron a los muertos detrás de un gran árbol y siguieron su viaje, al atardecer se pusieron delante del umbral del bosque, había una muralla a la cual no se le veía el fin y delante de ellos se encontraba una puerta de madera, agrietada pero muy sólida, estaba abierta.
Se asomaron y miraron, no vieron a nadie pero en el interior de la fortaleza se encontraba un denso bosque, estos no dejaban pasar nada de luz, dentro de este solo se vislumbraba un lejano destello, parecido al de una antorcha. Cuando fueron a avanzar hacia dentro un feroz viento producido desde el interior del bosque los empujó con fuerza hacia fuera, cayeron lejos de la puerta. Maldord decidió acampar fuera y descansar, asi estarian preparados para la batalla que casi inevitablemente tendrían que librar.
Se levantaron descansados, al día siguiente. Habían estado haciendo turnos cada tres horas, pero no ocurrió nada en toda la noche.
Desayunaron manzanas con hidro-miel y un poco de pan. Maldord se levantó y se dispuso para afrontar el peligro del bosque, Flixon y Kelir lo siguieron pero Wilkorg tardo más ya que este era muy dormilón.
Después de media hora, Wilkorg estaba preparado, Maldord comento que era imposible adentrarse en aquel sombrío paraje solo con armas, así que el mago empezó a hacer runas en el suelo para conseguir un campo de protección contra la magia, eso les protegería durante 45 minutos más o menos, nunca se sabía con exactitud.
Cuando cruzaron el umbral notaron que el viento les intentaba empujar pero gracias a la magia no les afectaba, avanzaron portando antorchas pues estaba demasiado oscuro en el interior, se guiaban por la lejana luz.
Dejaron a los muertos detrás de un gran árbol y siguieron su viaje, al atardecer se pusieron delante del umbral del bosque, había una muralla a la cual no se le veía el fin y delante de ellos se encontraba una puerta de madera, agrietada pero muy sólida, estaba abierta.
Se asomaron y miraron, no vieron a nadie pero en el interior de la fortaleza se encontraba un denso bosque, estos no dejaban pasar nada de luz, dentro de este solo se vislumbraba un lejano destello, parecido al de una antorcha. Cuando fueron a avanzar hacia dentro un feroz viento producido desde el interior del bosque los empujó con fuerza hacia fuera, cayeron lejos de la puerta. Maldord decidió acampar fuera y descansar, asi estarian preparados para la batalla que casi inevitablemente tendrían que librar.
Se levantaron descansados, al día siguiente. Habían estado haciendo turnos cada tres horas, pero no ocurrió nada en toda la noche.
Desayunaron manzanas con hidro-miel y un poco de pan. Maldord se levantó y se dispuso para afrontar el peligro del bosque, Flixon y Kelir lo siguieron pero Wilkorg tardo más ya que este era muy dormilón.
Después de media hora, Wilkorg estaba preparado, Maldord comento que era imposible adentrarse en aquel sombrío paraje solo con armas, así que el mago empezó a hacer runas en el suelo para conseguir un campo de protección contra la magia, eso les protegería durante 45 minutos más o menos, nunca se sabía con exactitud.
Cuando cruzaron el umbral notaron que el viento les intentaba empujar pero gracias a la magia no les afectaba, avanzaron portando antorchas pues estaba demasiado oscuro en el interior, se guiaban por la lejana luz.