Al día siguiente, a medio día se dispusieron a partir hacia Tonoght un bosque situado muy al norte pasando una cordillera de montañas, allí podrían encontrar a una dama que no se caracterizaba por su hospitalidad, este bosque era gobernado por ella y pocos de los que se atrevían a cruzar volvían con vida.
Flixon le preguntó a Wilkorg por qué tenían que ir hacia aquel lugar, el mago le respondio que allí encontrarían muchas respuestas sobre los "Liberadores" y además tenía una cuenta que saldar con un viejo enemigo del cual no dio muchos detalles.
Montaron en sus caballos y partieron, las primeras noches de camino las pasaron en pueblos cercanos, estaban tranquilos pues pasaban desapercibidos y no habían tenidos mayores disturbios que alguna que otra pelea de Kelir con algún forastero impertinente.
En realidad los problemas empezaron cuando cruzaron la gran llanura, antes de la cordillera.
En mitad de la extensión, se veia como a lo lejos, diez jinetes cabalgaban en su dirección, todos reconocieron los ropajes de la orden. Kelir bajo de su montura, corrió hacia la amenaza y de un mazazo muy contundente consiguió levantar a un caballo y su respectivo dueño, Wilkorg hizo un gesto con las manos y despidió una bola de fuego que alcanzó a la cabeza de uno de sus enemigos.
Maldord respondió a la carga seguido de Flixon, en el choque consiguieron tirar a tres al suelo de los cuales se encargó Kelir, otros dos fueron aniquilados por un feroz rayo que se deslizó por el suelo hasta que llegó a su doble objetivo.
El último agraciado que sobrevivió lo capturó Maldord tirándose de su caballo, cayendo encima suya, lo amenazó con su espada y este quedó inmóvil. Flixon lo ató con una cuerda y se pusieron a cubierto por si había más hombres emboscados.
Flixon le preguntó a Wilkorg por qué tenían que ir hacia aquel lugar, el mago le respondio que allí encontrarían muchas respuestas sobre los "Liberadores" y además tenía una cuenta que saldar con un viejo enemigo del cual no dio muchos detalles.
Montaron en sus caballos y partieron, las primeras noches de camino las pasaron en pueblos cercanos, estaban tranquilos pues pasaban desapercibidos y no habían tenidos mayores disturbios que alguna que otra pelea de Kelir con algún forastero impertinente.
En realidad los problemas empezaron cuando cruzaron la gran llanura, antes de la cordillera.
En mitad de la extensión, se veia como a lo lejos, diez jinetes cabalgaban en su dirección, todos reconocieron los ropajes de la orden. Kelir bajo de su montura, corrió hacia la amenaza y de un mazazo muy contundente consiguió levantar a un caballo y su respectivo dueño, Wilkorg hizo un gesto con las manos y despidió una bola de fuego que alcanzó a la cabeza de uno de sus enemigos.
Maldord respondió a la carga seguido de Flixon, en el choque consiguieron tirar a tres al suelo de los cuales se encargó Kelir, otros dos fueron aniquilados por un feroz rayo que se deslizó por el suelo hasta que llegó a su doble objetivo.
El último agraciado que sobrevivió lo capturó Maldord tirándose de su caballo, cayendo encima suya, lo amenazó con su espada y este quedó inmóvil. Flixon lo ató con una cuerda y se pusieron a cubierto por si había más hombres emboscados.
7 comentarios:
Te comento en este, ya que en la anterior entrada ha comentado gentuza y a mí me gusta entrar en los sitios a lo grande.
Como bien dices en el que actualmente es el último comentario de la entrada anterior, no es una historia original, pero supongo que ha de agradecérsete la intención de escribir algo. Lo que sí te pediré encarecidamente es que una vez que empieces a soltarte madures y, al contrario que tu hermano mayor del todo, no te encasilles en literatura de quinceañeros.
Por otro lado, creo que si quieres escribir fantasía deberías leerla primero. Si "leer de oidas" es algo tan espantoso como común, "escribir de oidas" debe ser ya algo terriblemente obsceno, y muy probablemente, en ese Estado ideal que algún día configuraré, motivo de cárcel.
Por todo lo demás, te animo a que lo sigas intentando. Y, de paso, felicito a Mashey por su fina ironía en los comentarios anteriores. Ese "al menos pone ·m· antes de ·b·" me ha matado.
Mirthas, que petardo! para las alusiones para terceras personas...
Ey! que el chaval está haciendo un gran esfuerzo.
Ahora le falta leer
Vamos a ver pringadillos, (no llegaís ni ha pringados enteros...)
dejad de discutir, que ya sabeís que cuando me cabreo os hago daño a si que tened cuidado, aunque Mirthas puede sali peor parado ya que lo tengo a mano.
Bueno de todas formas gracias.
Lo siento, no puedo resistirme a comentarte, lo he visto claro. Esas tildes en llanas acabadas en s, rompiendo de una manera audaz y sanguinaria un precioso diptongo, esa nueva expresión, compuesta de una preposición (a) y una condicional (si)...
Es un bacanal de la literatura española del siglo XXI.
Ahora en serio. Me he leído la escena. Me gusta la descripción, aunque no estoy muy seguro de que quieres decir con "el último agraciado". Y por cierto, podrías incluir algún diálogo ¿no? Todas las conversaciones son en estilo indirecto. mejor :
-Como te iba diciendo -interrumpió él- es mejor que...
Algo así.
Un abrazo
"Esas tildes en llanas acabadas en s, rompiendo de una manera audaz y sanguinaria un precioso diptongo."
Creo que me pasaré más por aquí y dejaré de vez en cuando un comentario para avivar las brasas todavía más.
Enanín, si tanto te interesa hacer daño, si crees que "la vida es tan puta", si piensas en "¿porqué tengo que...?", yo te aconsejaría que dejaras de lamentarte por las esquinas, dejes de escribir bazofia fantástica y comiences a crear un perfecto personaje tan cotidiano como torturado por sus pasiones y pensamientos. A lo mejor así, para conseguir que el susodicho se mantenga vivo, empiezas a descubrir que no todo es tan relativo.
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