domingo, 15 de marzo de 2009

La llegada

Se apostaron detrás de una gran roca, mientras Maldord interrogaba al preso, Kelir, Wilkorg y Flixon vigilaban. Después de diez minutos sin respuestas, se dieron cuenta que el interrogado era mudo, le faltaba la lengua. Salieron de detrás de la roca y registraron a los muertos que yacían en el suelo, a todos les faltaba la lengua. Wilkorg les explicó que a los soldados de menor rango que no podían aspirar a subir en la escala militar de su ejército, se les cortaba dicho órgano.
Dejaron a los muertos detrás de un gran árbol y siguieron su viaje, al atardecer se pusieron delante del umbral del bosque, había una muralla a la cual no se le veía el fin y delante de ellos se encontraba una puerta de madera, agrietada pero muy sólida, estaba abierta.
Se asomaron y miraron, no vieron a nadie pero en el interior de la fortaleza se encontraba un denso bosque, estos no dejaban pasar nada de luz, dentro de este solo se vislumbraba un lejano destello, parecido al de una antorcha. Cuando fueron a avanzar hacia dentro un feroz viento producido desde el interior del bosque los empujó con fuerza hacia fuera, cayeron lejos de la puerta. Maldord decidió acampar fuera y descansar, asi estarian preparados para la batalla que casi inevitablemente tendrían que librar.
Se levantaron descansados, al día siguiente. Habían estado haciendo turnos cada tres horas, pero no ocurrió nada en toda la noche.
Desayunaron manzanas con hidro-miel y un poco de pan. Maldord se levantó y se dispuso para afrontar el peligro del bosque, Flixon y Kelir lo siguieron pero Wilkorg tardo más ya que este era muy dormilón.
Después de media hora, Wilkorg estaba preparado, Maldord comento que era imposible adentrarse en aquel sombrío paraje solo con armas, así que el mago empezó a hacer runas en el suelo para conseguir un campo de protección contra la magia, eso les protegería durante 45 minutos más o menos, nunca se sabía con exactitud.
Cuando cruzaron el umbral notaron que el viento les intentaba empujar pero gracias a la magia no les afectaba, avanzaron portando antorchas pues estaba demasiado oscuro en el interior, se guiaban por la lejana luz.

lunes, 19 de enero de 2009

La partida al bosque

Al día siguiente, a medio día se dispusieron a partir hacia Tonoght un bosque situado muy al norte pasando una cordillera de montañas, allí podrían encontrar a una dama que no se caracterizaba por su hospitalidad, este bosque era gobernado por ella y pocos de los que se atrevían a cruzar volvían con vida.
Flixon le preguntó a Wilkorg por qué tenían que ir hacia aquel lugar, el mago le respondio que allí encontrarían muchas respuestas sobre los "Liberadores" y además tenía una cuenta que saldar con un viejo enemigo del cual no dio muchos detalles.
Montaron en sus caballos y partieron, las primeras noches de camino las pasaron en pueblos cercanos, estaban tranquilos pues pasaban desapercibidos y no habían tenidos mayores disturbios que alguna que otra pelea de Kelir con algún forastero impertinente.
En realidad los problemas empezaron cuando cruzaron la gran llanura, antes de la cordillera.
En mitad de la extensión, se veia como a lo lejos, diez jinetes cabalgaban en su dirección, todos reconocieron los ropajes de la orden. Kelir bajo de su montura, corrió hacia la amenaza y de un mazazo muy contundente consiguió levantar a un caballo y su respectivo dueño, Wilkorg hizo un gesto con las manos y despidió una bola de fuego que alcanzó a la cabeza de uno de sus enemigos.
Maldord respondió a la carga seguido de Flixon, en el choque consiguieron tirar a tres al suelo de los cuales se encargó Kelir, otros dos fueron aniquilados por un feroz rayo que se deslizó por el suelo hasta que llegó a su doble objetivo.
El último agraciado que sobrevivió lo capturó Maldord tirándose de su caballo, cayendo encima suya, lo amenazó con su espada y este quedó inmóvil. Flixon lo ató con una cuerda y se pusieron a cubierto por si había más hombres emboscados.

domingo, 18 de enero de 2009

Wilkorg

Salieron de la casa y se dirigieron a la ciudad, después de media hora andando por aquellos parajes nublados y sombríos, pararon para habituallarse en una taberna, allí compraron alimentos, y un ropaje más adecuado para el joven Flixon, luego se sentaron en una esquina para pasar desapercibidos.
Cuando cayó la noche, salieron de la taberna y se dirigieron a la casa del amigo de Maldord, una vez delante de la puerta, tocaron tres veces, esperaron pero nadie les habría, volvieron a llamar y seguía sin pasar nada. Los dos aventureros se adentraron por la retaguardia de la casa para quedarse a dormir en el jardín y esperar a la mañana siguiente, entonces verían que hacer.
Aquella noche Maldord no durmió nada esperando a ver si alguien se había percatado de su presencia en la ciudad. Amaneció y Flixon se despertó, se dirigieron a casa del nigromante, para saber si allí se encontraba Wilkorg, el amigo de Maldord, según el tío de Flixon se pasaba muchas horas aprendiendo cosas de magias, nuevos conjuros, leía libros, y formaban pociones nuevas que después vendían a un alto precio.
Cuando llegáron, Wilkorg se encontraba saliendo de la casa del nigromante,este los invitó a su casa y les explicó que aquella noche había estado fuera para aprender una nueva magia, Maldord le explicó la situación, cuando terminó de hablar, Wilkorg se interesó mucho por la orden, es más, cuando el tío de Flixon la mencionó por primera vez, el mago se quedó petrificado.
Más tarde, Wilkorg les explicó que el había sido miembro de la orden y que está se hacían llamar a sí mismos los "Liberadores", les contó todo lo que sabía sobre el tema ( que no era poco ) también les enseñó el emblema de la orden, una anillo, el aro de este era de oro y encima se encontraba una piedra roja adornada con un dragón azul, Wilkorg aceptó la invitación para unirse al grupo, Maldord sabía que sin su conocimiento sobre la magia y la orden sería imposible quitarse de encima a los matones, descubrir que se proponía la orden, según Wilkorg nada bueno, y por último vengar la muerte de su hermano. Mientras tanto Flixon estaba embelesado, pensando en el uso de su querida espada.
Durmieron y descansaron durante tres meses en los cuales Maldord le enseñó esgrima a Flixon, que gracias a la espada, no fue dificil, Wilkorg terminaba sus ultimos conjuros y pociones para el viaje y además llamó a su hermano Kelir que al contrario de su hermano este era un bárbaro grande y muy fuerte, poco inteligente pero con su maza era casi invencible ante cualquier criatura que utilizase la fuerza. Los cuatro se dispusieron a comenzar su viaje.