jueves, 27 de noviembre de 2008

La tragica muerte

Entraron en la casa, tumbado en el suelo con mucha basura y botellas al rededor se hallaba el padre del chico, Maldord de una patada lo despertó y lo hecho fuera de la casa, el viejo, le dijo a Flixon que fuera preparando la comida porque el tenía que hablar con su padre sobre asuntos de hermanos, el chico obedeció, tras la puerta se escuchaban los gritos de su tío hacia su padre.

Después de una hora Flixon salió pues había dejado de escuchar la conversación y todo estaba en calma. Al atravesar la puerta, un hombre que montaba un caballo negro se desplazó por delante de él y tras unos segundos de silencio total vio como la cabeza de su padre se separaba del cuello gracias a una espada muy mellada.
Maldord desenvainó y se dispuso a pelear con aquel hombre que ya se había bajado del caballo y permanecía inmóvil. Flixon reconoció el traje y sobre todo la capucha, era el hombre de la noche anterior. El tío del joven se abalanzo sobre su oponente y tras horas de un duelo a muerte, cuando los dos hombre estaban al borde de la extenuación Maldord aprovechando un fallo de su contrincante le clavo su afilada hoja en el pecho.

Maldord sin mediar palabra cogió a su sobrino y se lo llevo corriendo, hasta que llegaron al embarcadero, un hombre de mediana estatura y muy mal vestido, los estaba esperando en una barca para dirigirse río arriba.

La mañana

Al día siguiente, cuando despertó, se levantó de la cama y como todas las mañanas, se fue a dar un paseo a la orilla del río con su perro, estaba sentado dibujando un lejano molino ya inhabitado que llevaba allí muchos años. Terminó el dibujo y se puso a leer un libro sobre otros reinos y mundos mágicos...
Cuando llegó la hora de la comida el joven Flixon volvió para comer, de camino a su casa sonó algo entre la maleza que bordeaba el camino, el recordando el suceso de la noche anterior, se asustó y empezó a correr. Cuando no llevaba ni un metro, un brazo salió y lo agarro de la ropa, el joven esperando su sentencia final, escuchó la voz de su tío que le hablaba, era Maldord.
El viejo pero fuerte hombre le preguntó porqué había salido corriendo, Flixon le explicó lo que ocurrió en la taberna.
Llegaron a la casa por un camino de tierra adornado con piedras que determinaban los bordes del sendero. Su casa era de madera como las demás de pueblo, muy sencilla y con una pequeña chimenea que se podía ver desde el exterior, tenía un gran árbol que daba sombra a toda la entrada y tras el edificio se extendía un gran bosque muy frondoso y bello, a todo esto le daba un toque de armonía y sensación de paz una verja que pintada de blanco, resplandecía con la luz del sol de medio día.

El comienzo

Todo comienza en una tarde lluviosa muy oscura y tenebrosa, una sombra se movía entre las casas de madera que se agolpaban en la alta montaña.
La sombra entro en una taberna, llena de hombres medio borrachos, incluso, algunos tirados en el suelo por el estado que les inundaba.

El hombre le dijo al tabernero algo en el oído, no se sabe que fue pero se asustó y este se echó hacia atrás alejándose de ese corpulento hombre encapuchado que le amenazaba. Este hombre sacó un puñal, se abalanzó sobre el infeliz y cortándole la tráquea lo dejo caer en el suelo.
Nadie se dio cuenta del asesinato, solo un joven que estaba apostado en el final de la barra agachado para no ser visto por nadie. El joven, llamado Flixon, se incorporó para intentar verle la cara, lo único que vio fue la puerta cerrándose. Flixon salió corriendo para salir a la calle y perseguir al grandísimo hombre. Cuando consiguió llegar a la puerta, entre hombres, botellas, sillas y demás objetos tirados en el suelo, lo único que logró ver fue al la oscura sombra montándose en el caballo, la sombra se le quedó mirando y le dijo algo en una lengua extranjera que no pudo entender. El joven atemorizado salió corriendo hacia la taberna con su padre borracho, ya que su madre años atrás había muerto por un ajuste de cuentas del padre, que además de bebedor también era jugador.