Entraron en la casa, tumbado en el suelo con mucha basura y botellas al rededor se hallaba el padre del chico, Maldord de una patada lo despertó y lo hecho fuera de la casa, el viejo, le dijo a Flixon que fuera preparando la comida porque el tenía que hablar con su padre sobre asuntos de hermanos, el chico obedeció, tras la puerta se escuchaban los gritos de su tío hacia su padre.
Después de una hora Flixon salió pues había dejado de escuchar la conversación y todo estaba en calma. Al atravesar la puerta, un hombre que montaba un caballo negro se desplazó por delante de él y tras unos segundos de silencio total vio como la cabeza de su padre se separaba del cuello gracias a una espada muy mellada.
Maldord desenvainó y se dispuso a pelear con aquel hombre que ya se había bajado del caballo y permanecía inmóvil. Flixon reconoció el traje y sobre todo la capucha, era el hombre de la noche anterior. El tío del joven se abalanzo sobre su oponente y tras horas de un duelo a muerte, cuando los dos hombre estaban al borde de la extenuación Maldord aprovechando un fallo de su contrincante le clavo su afilada hoja en el pecho.
Maldord sin mediar palabra cogió a su sobrino y se lo llevo corriendo, hasta que llegaron al embarcadero, un hombre de mediana estatura y muy mal vestido, los estaba esperando en una barca para dirigirse río arriba.
Después de una hora Flixon salió pues había dejado de escuchar la conversación y todo estaba en calma. Al atravesar la puerta, un hombre que montaba un caballo negro se desplazó por delante de él y tras unos segundos de silencio total vio como la cabeza de su padre se separaba del cuello gracias a una espada muy mellada.
Maldord desenvainó y se dispuso a pelear con aquel hombre que ya se había bajado del caballo y permanecía inmóvil. Flixon reconoció el traje y sobre todo la capucha, era el hombre de la noche anterior. El tío del joven se abalanzo sobre su oponente y tras horas de un duelo a muerte, cuando los dos hombre estaban al borde de la extenuación Maldord aprovechando un fallo de su contrincante le clavo su afilada hoja en el pecho.
Maldord sin mediar palabra cogió a su sobrino y se lo llevo corriendo, hasta que llegaron al embarcadero, un hombre de mediana estatura y muy mal vestido, los estaba esperando en una barca para dirigirse río arriba.