Flixon despertó y vio a su tío que dormía placidamente, se levanto de la cama, se dirigió hacia la ventana para ver como estaba el día, al asomarse, todo estaba como la noche anterior, no había ni un solo rayo de luz, los arboles se ocultaban el la densa neblina que inundaba el jardín, el joven se quedó abrumado con ese paraje tan tenebroso y se puso a pensar en porqué su padre había muerto, recordo a su madre...
A la media hora Maldord se sobresalto por un ruido que procedía de la parte de abajo, sacó la espada y se apostó detrás de la puerta, esperando a que algo la traspasase , las escaleras sonaban como si alguién muy grande las estuviese subiendo, los pasos se acercaron a la puerta y se pararon unos segundos, tras un gran estruendo la puerta salió despedida, entre la gran humareda apareció un corpulento hombre, con capucha,a Flixon, enseguida, se le vino a la cabeza el asesino de su padre. Cuando el encapuchado alzo el brazo, empuñando una gran hacha, Maldord le atravesó la el cuerpo desde la espalda, el hombre en su último intento de matar al joven Flixon, lanzó el hacha, Maldord emitiendo un ruido de precaucion dijo ¡Cuidado! Flixon aganchandose esquivo el arma, pasandole por el lado derecho de la cabeza.
Cuando el encapuchado cayó al suelo Maldord se dirigió a su sobrino para verificar su estado.
Flixon se encontraba bien no tenía ni un solo rasguño, Maldord se acercó al asesino y le pregunto cosas en una lengua que el joven no podía entender, cuando el encapuchado expiró, Maldord se levanto y se dirigió a su sobrino le explico que aquella casa no era segura, sabían donde estaban e irian a matarlos, el tío le dijo que se refugiarian en casa de un amigo suyo, mientras tanto estaba rebuscando en un baúl, del cual sacó una espada que brillaba intensamente entre tanta oscuridad, le dijo que esa espada había luchado en muchas batallas y matado muchos hombres, su nombre era Lazaro, pues guiaba en cualquier situación de peligro, esta espada tenía muchos años pero aún así no estaba mellada y pesaba muy poco pero era contundente en su corte.
A la media hora Maldord se sobresalto por un ruido que procedía de la parte de abajo, sacó la espada y se apostó detrás de la puerta, esperando a que algo la traspasase , las escaleras sonaban como si alguién muy grande las estuviese subiendo, los pasos se acercaron a la puerta y se pararon unos segundos, tras un gran estruendo la puerta salió despedida, entre la gran humareda apareció un corpulento hombre, con capucha,a Flixon, enseguida, se le vino a la cabeza el asesino de su padre. Cuando el encapuchado alzo el brazo, empuñando una gran hacha, Maldord le atravesó la el cuerpo desde la espalda, el hombre en su último intento de matar al joven Flixon, lanzó el hacha, Maldord emitiendo un ruido de precaucion dijo ¡Cuidado! Flixon aganchandose esquivo el arma, pasandole por el lado derecho de la cabeza.
Cuando el encapuchado cayó al suelo Maldord se dirigió a su sobrino para verificar su estado.
Flixon se encontraba bien no tenía ni un solo rasguño, Maldord se acercó al asesino y le pregunto cosas en una lengua que el joven no podía entender, cuando el encapuchado expiró, Maldord se levanto y se dirigió a su sobrino le explico que aquella casa no era segura, sabían donde estaban e irian a matarlos, el tío le dijo que se refugiarian en casa de un amigo suyo, mientras tanto estaba rebuscando en un baúl, del cual sacó una espada que brillaba intensamente entre tanta oscuridad, le dijo que esa espada había luchado en muchas batallas y matado muchos hombres, su nombre era Lazaro, pues guiaba en cualquier situación de peligro, esta espada tenía muchos años pero aún así no estaba mellada y pesaba muy poco pero era contundente en su corte.